Talleres/Workshops

The Workshops

En Veracruz, the movimiento jaranero was key to the triumphant return of the fandango as an integral part of the community. After decades of disuse and disrepute, the custom of fandango (its music, dance, song, and community participation), which had existed only among the older generations in the most outlying ranchos, was experiencing a resurgence driven by young jarochos reclaiming their inheritance.

One of the problems for the movimiento jaranero was training people new to the fandango so that they could participate. Traditionally, community members learned to participate in fandango by going to them: bautizos, quincinearas, velorios, Saint’s days, and virtually all other important events in a community. Learning to sing, dance, or play was a matter of absorbing it through the air, having an uncle let you play around with his jarana, or an older cousin encouraging you to mount the tarima to stomp around. Unfortunately by the 1980’s there had been a long break in the tradition, the ambience had disappeared, and the old ways of learning no longer worked – because they no longer existed.

As interest in fandango increased, it primarily fell to the Casas de Culturas in towns and small cities to step into the gap left by the discontinuity of tradition. The new jaraneros worked out their own methods for teaching in more formalized ways, taking something that was somewhat ephemeral, breaking it down into easily taught segments, and collapsing the time needed to master the various skills.

Taller de Son Jarocho is a small group of fandangueros who have brought fandango to Eugene. As fandango is about participation, the more quickly someone can master the needed skills the better. Building on many of the ideas from the Casas de Cuturas, the music has been simplified down to 2-3 chords and the dance to 2-3 steps. This simplification allows beginners to actively participate in a fandango almost from the beginning. Where possible, class structure quickly incorporates all skills and levels into one group.  Taller de Son Jarocho is presently developing a core of accomplished musicians and dancers who act as family and community members to help move newer members quickly to greater skill levels and participation.

Los Talleres

 

En Veracruz, el Movimiento jaranero fue clave para el regreso triunfal del fandango como una parte integral de la comunidad. Después de décadas de desuso y descrédito, la costumbre del fandango (que incorpora música, danza, canto y la participación de la comunidad), que sólo había existido entre las generaciones mayores en los ranchos más alejados, experimentaba un resurgimiento impulsado por la recuperación de la herencia por parte de jóvenes jarochos.

Uno de los problemas para el movimiento jaranero fue enseñarles a las personas nuevas el uso del fandango para que pudieran participar. Tradicionalmente, los miembros de la comunidad aprendieron a participar en el fandango, asistiendo a: bautizos, quinceañeras, velorios, días de santos, y en general todos los eventos importantes en una comunidad. Aprender a cantar, bailar o tocar era una cuestión que estaba en el aire: tener un tío que te permitiera jugar con su jarana, o un primo mayor que te animara a montar la tarima para zapatear.  Desafortunadamente, por la década de los ochenta, hubo una larga pausa en la tradición, el ambiente desapareció, no funcionaban las viejas formas de aprendizaje – porque ya no existían.

Como el interés en el fandango aumento, les tocó a las Casas de Culturas en pueblos y ciudades pequeñas para entrar en el hueco dejado por la discontinuidad de la tradición. Los jaraneros nuevos elaboraron sus propios métodos de enseñanza de una manera más formal, teniendo algo que era efímero, dividiéndola en segmentos fácil de enseñar, y con el tiempo necesario para dominar las diversas técnicas.

El Taller de Son Jarocho es un pequeño grupo de fandangueros quiens impulsan el fandango en Eugene. Como el fandango se trata de la participación, mientras más rápido la persona pueda dominar las habilidades necesarias, mejor. Sobre la base de muchas de las ideas de las Casas de Culturas de la música se ha simplificado hasta de 2-3 acordes y el baile de 2-3 pasos. Esta simplificación permite a los principiantes participar activamente en el fandango, casi desde el principio. Siempre que sea posible, la estructura de las clases incorpora rápidamente todas las habilidades y los niveles en un solo grupo. El Taller de Son Jarocho actualmente está desarrollando un núcleo de músicos y bailarines quien pueda actuar como miembros de la familia y la comunidad para ayudar a que los nuevos miembros adquieran rápidamente los niveles con mayor habilidad y participación.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s